Hace pocas semanas, la FIFA dio luz verde a un novedoso sistema para detectar los fuera de juego durante el próximo mundial de fútbol. Funciona con sensores colocados en la pelota y cámaras en varios puntos del campo. Después, un motor de inteligencia artificial será el encargado de señalar si hubo infracción o no. Como señalaron desde la Federación, esto no pretende sustituir a los árbitros, sino facilitar su trabajo. Fue bautizado como SAOT por sus siglas en inglés (Semi-Automated Offside Technology o Tecnología Semiautomática en el Fuera de Juego).
El Mundial 2022 se celebrará a finales de año en Qatar. Y el uso de esta tecnología no será la única novedad. Va a ser la primera edición que no se celebre en verano, así como también la primera que tendrá lugar en un país del Oriente Medio. La cita atraerá la atención tanto de los aficionados al fútbol como del público generalista y ya está haciendo que aumente el interés por las apuestas deportivas. Webs como casinotoro ya están experimentando un incremento en el número de visitantes que reciben. Estos llegan en busca de las mejores cuotas para apostar por el ganador del Campeonato.
Un sensor y 12 cámaras
La base del sistema es un sensor que se coloca en el balón y 12 cámaras situadas bajo el techo de los estadios. El primero transmite su posición en el terreno de juego 500 veces por segundo. Las cámaras localizan a los jugadores en el campo estudiando 29 puntos clave de sus cuerpos.
Combinando la información de ambos elementos, el sistema podrá avisar cuando se produzca un fuera de juego. Los encargados de monitorizarlo son los árbitros asistentes de vídeo (VAR). Si estiman que la señal de la inteligencia artificial es acertada, lo indican a los árbitros en el campo y estos señalan la infracción. La decisión final es siempre de los árbitros y la inteligencia artificial está sólo para ayudarles a tomar decisiones más rápidas. Utilizando el SAOT, el tiempo para analizar un posible fuera de juego baja de una media de 70 segundos a sólo 25.
El sistema ya se puso en uso en la pasada Supercopa de Europa que enfrentó al Real Madrid contra el Eintracht. La UEFA anunció que se empezaría a utilizar este año en la Champions.
Menos margen para el error humano y menos presión para los árbitros
Además de agilizar la toma de decisiones de los árbitros, también será de ayuda para reducir errores humanos. Un fuera de juego mal pitado en un encuentro igualado puede resultar decisivo para el resultado, como ya se ha demostrado en numerosas ocasiones a lo largo de la historia. Contar con este tipo de asistencia dará más confianza a los árbitros y evitará que se sientan presionados.
A fin de cuentas, ahora ya no se tratará de lo que hayan visto o no. Cualquiera que sea la decisión que tomen, estará respaldada por datos objetivos recogidos de manera imparcial. Les será sencillo defenderse ante cualquier crítica o reclamación.
Gracias a la llegada de este sistema semiautomático de detección de fuera de fuego, es de esperar que queden atrás casos como el de Carlos Tévez en 2010. Tras marcar un gol en posición antirreglamentaria, Argentina se adelantó a México en el marcador y terminó ganándose el pase a cuartos de final.
Otro caso polémico de hace sólo unos meses fue el gol marcado por Mbappé durante la final de la Liga de las Naciones que enfrentó a España contra Francia. El delantero se encontraba en posición de fuera de juego justo antes de recibir el balón y, según gran parte de la prensa, el tanto debería haber sido invalidado. Pero la subjetividad arbitral determinó lo contrario.
Otros usos del SAOT
La función principal de este sistema de inteligencia artificial es ayudar en las decisiones arbitrales, pero no va a ser el único uso que se le de. Gracias a la información que maneja, se podrán crear modelos tridimensionales en tiempo real para marcar las repeticiones de jugadas críticas y animaciones para retransmitir por las pantallas del estadio. Desde la FIFA no tienen duda de que será un elemento que hará aún más atractiva la experiencia de los aficionados.