«Es muy bonito pensar que la IA será el médico del futuro, pero la realidad es mucho más compleja»

Entrevista a Francisco Manuel Aznar Zamora, Development Manager de Futurs.

Big Data Magazine (BDM): El Big Data ha demostrado utilidad en prácticamente cualquier sector que se precie, pero parece que la medicina será uno de los nichos en los que pueda proporcionar mejores rendimientos. ¿Por qué?

Francisco Aznar (FA): Es cierto, el Big Data en Sanidad tiene mucho más potencial que en otros sectores. La razón es sencilla: en el sector salud trabajamos con muchas variables que, por pequeñas que sean, pueden cambiar el curso de una enfermedad de manera disruptiva. Pongamos como ejemplo trastornos como el cáncer, donde no hay dos pacientes iguales, aunque tengan un mismo tipo de tumor. Quizás en un enfermo están involucrados unos genes concretos que en otro no, o puede que uno responda a un tratamiento y otro no lo haga. Ahora mismo no sabemos muchas veces por qué sucede, y eso se debe a que no hemos analizado todas las variables involucradas, las cuales incluso desconocemos. Con el Big Data podremos hacerlo, ya que dispondremos de herramientas capaces de extraer patrones que nos ayuden a comprender qué le sucede a cada paciente.

BDM: ¿Podríamos decir que el Big Data puede curar?

FA: Hoy por hoy, el Big Data en sí no puede curar una enfermedad, pero sí nos permite saber más sobre ella, lo que abre la puerta a comprender mejor las patologías y poder desarrollar nuevos fármacos o enfoques terapéuticos combinando tratamientos y medicamentos ya disponibles. Tenemos a nuestro favor mejores técnicas para realizar análisis de ADN de forma más rápida y barata, y con esos datos, podremos alimentar algoritmos que nos permitan observar tendencias que, de otra forma, sería imposible. Todo eso, en última instancia, nos permitirá dotar a los profesionales sanitarios de un amplio registro de datos, tendencias y estudios que les ayude en la toma de decisiones para curar enfermedades que ahora no podemos, o afrontar mejor las que ahora mismo sí que tienen solución.

BDM: En el caso concreto de Futurs, la división tecnológica del grupo sanitario Ribera, ya han desarrollado plataformas que, durante la pandemia, han permitido determinar qué pacientes infectados con COVID-19 podrían terminar requiriendo hospitalización, lo que evidencia un enfoque también preventivo del Big Data en medicina, ¿es así?

FA: Así es. De hecho, creo que, en el estado actual del desarrollo de esta tecnología, quizás debamos hablar más de enfoque preventivo que de enfoque curativo. El Big Data, ahora mismo, nos permite precisar mejor la evolución de una enfermedad según las características del paciente. Es cierto que puede utilizarse también con enfoque curativo, pero para eso necesitaríamos nuevos fármacos que utilicen esa información a su favor, y conlleva más tiempo desarrollarlos que simplemente tratar de prevenir que un paciente evolucione de forma negativa, o al menos saber qué ocurrirá.

En el caso de la COVID-19, por ejemplo, sí podemos determinar qué pacientes podrían sufrir complicaciones al infectarse, y hacer un seguimiento más estrecho para adelantarnos, en la medida de lo posible, a los acontecimientos. Esto no significa que solo por usar Big Data con ellos vayamos a evitar que la enfermedad se complique, pero sí podemos tratar de evitar esas dificultades utilizando las herramientas que estén a nuestro alcance. Además, hay que entender que, en el momento que implementamos y utilizamos el algoritmo, las camas de UCI eran un bien de primerísima necesidad, y era vital hacer una previsión de qué pacientes podían acabar necesitando entrar en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Hablamos de este ejemplo, pero lo mismo ocurre con los algoritmos que hemos desarrollado sobre las úlceras por presión y el riesgo de caídas intrahospitalarias. El objetivo es utilizar todos los datos a nuestro alcance para dar a nuestros profesionales sanitarios una información que les ayude en su toma de decisiones.

Además, hay que tener en cuenta que los algoritmos necesitan entrenarse con una gran cantidad de datos, no solo en el momento de su creación, sino de forma permanente. Hay que seguir entrenándolo de forma continua con nuevas variables y con nuevos datos relevantes.

BDM: ¿Llegaremos pronto a un modelo en el que la toma de decisiones sea responsabilidad del algoritmo?

FA: No, y es poco probable que eso suceda en el futuro. El papel del profesional médico sigue y seguirá siendo esencial. La tecnología es una herramienta que nos ayuda a enfocar mejor diagnósticos y tratamientos, pero no es un sistema pensado para externalizar el papel del médico. Y el Big Data tampoco. Aunque tuviéramos algoritmos capaces de diagnosticar enfermedades y pautar tratamientos, al menos durante bastante tiempo habrá que cotejar esa información con la que pueda aportar un médico. Pensar que la Inteligencia Artificial será el médico del futuro es muy bonito desde el punto de vista épico, pero la realidad es mucho más compleja y nuestros profesionales sanitarios seguirán siendo vitales. Nuestra labor es ayudarles a hacer su trabajo.

BDM: Quizás se podrían externalizar algunos aspectos de estos procesos de diagnóstico y tratamiento.

FA: Yo lo veo más bien como una ayuda, un elemento más en el que apoyarnos. Hasta que la Inteligencia Artificial no sea verdaderamente consciente, el papel del médico seguirá siendo esencial. Y aunque llegue a serlo algún día, si alcanzamos la llamada ‘singularidad’, creo que no sería bueno dejar todo en manos de las máquinas. Sobre todo, porque esas máquinas tienen que ser alimentadas con información, y esa información, en el ámbito de la Sanidad, parte de estudios científicos, diagnósticos de otros pacientes, conclusiones o incluso hipótesis. Y en todos esos elementos siempre hay detrás seres humanos, no máquinas. Una máquina no puede realizar un estudio científico, porque no tiene la capacidad necesaria para plantear una hipótesis y desarrollar un procedimiento de investigación para hallar conclusiones. Y, sinceramente, no sé si algún día tendrá esa capacidad.

Todo ello, teniendo en cuenta el papel estrictamente sanitario. Si, además, entramos en el papel de la humanización dentro de la Sanidad, es todavía más importante el papel de nuestros médicos y enfermeras. En el modelo de Salud Responsable en el que trabajamos junto con nuestra empresa matriz, el grupo sanitario Ribera, juega un papel fundamental la parte humana que acompaña a todos los ciudadanos y pacientes de nuestros hospitales.

BDM: Futurs ha desarrollado Cynara Care y TruCare. ¿Su evolución daría un vuelco a esto que estamos hablando?

FA: Cynara Care nos permite recabar, almacenar y clasificar datos de salud en tiempo real y de forma automatizada, utilizando los dispositivos conectados que porta el paciente. Por ejemplo, su frecuencia cardíaca, tensión arterial o saturación de oxígeno. Todos los proyectos de innovación y transformación digital en los que trabajamos, los integramos en esta historia clínica digital para que nuestros profesionales sanitarios conozcan no solo lo que ocurre dentro del hospital, sino también qué le pasa al paciente antes y después de una consulta. Es un paso adelante muy importante en su monitorización, sobre todo en aquellos que tienen algún riesgo concreto si se descompensa alguno de estos parámetros. Pero eso no significa que Cynara Care pueda sustituir al médico. Es como la alarma de casa: puede detectar que entra un ladrón, pero avisará a la policía para que se encargue de ello.

Por otro lado, TruCare nos permite obtener recomendaciones de tratamientos para un paciente concreto y de forma automatizada. Es muy útil para agilizar el proceso, pero es un poco lo mismo: el sistema no extiende una receta de forma automática, y no inyecta el medicamento al paciente. Esta plataforma nos ayuda a diseñar un tratamiento personalizado para el paciente, porque combina de forma magistral los datos que obtiene del mismo y de su patología con la información que conoce sobre medicamentos disponibles. El uso de Big Data e Inteligencia Artificial en medicina por ahora camina y debe caminar en este sentido: como un apoyo que nos haga ser más eficientes, ver cosas que no podríamos ver de otra forma y analizar en tiempo real muchas más variables para comprender mejor al paciente y su enfermedad. Pero no es deseable que externalicemos la medicina a un ordenador, y tampoco veo qué ganaríamos con ello.

BDM: Uno de los objetivos de Futurs es el ‘hospital en remoto’, que camina en esa línea de colaboración entre la tecnología y el médico. Ahora se habla de medicina digital, hospitales digitales y es evidente el auge de la telemedicina. ¿Qué opina de estos fenómenos?

FA: Efectivamente, el objetivo de Futurs es innovar y desarrollar tecnologías aplicadas al cuidado de la salud, partiendo de las dos décadas de trayectoria del grupo sanitario Ribera y aprovechando la información, la experiencia y los datos que se han generado en este tiempo. Lo que buscamos es crear un nuevo marco de actuación en Sanidad que hibride la atención tradicional con la tecnología, de manera que los profesionales médicos dispongan de nuevas y potentes herramientas digitales para poder hacer mejor su trabajo.

No venimos a sustituir al médico, sino a darle nuevas herramientas. Ahí nace ese concepto de hospital en remoto, que se basa en la monitorización del paciente a distancia y de forma integrada en su día a día, sin que resulte invasivo. El paciente hace su vida y, en segundo plano, un complejo sistema digital está analizando en tiempo real parámetros de importancia para su salud, con disposición a actuar si es necesario. Eso digitaliza el cuidado de la salud, lo automatiza de forma parcial, y permite que los profesionales se centren en la toma de decisiones posterior, utilizando esa información recabada y clasificada por las plataformas digitales. Con ello creamos un engranaje casi perfecto que nos hace ser más eficientes, reduce la probabilidad de cometer errores y permite gestionar mejor los recursos disponibles.

El progresivo envejecimiento de la población conlleva una mayor probabilidad de sufrir enfermedades crónicas que requieren este tipo de tecnologías y de seguimiento. Nuestra misión es poner al paciente en el centro de todo para identificar cuáles son sus necesidades y desarrollar la tecnología necesaria que permita a los profesionales sanitarios tener las herramientas adecuadas para atenderlas. La propuesta de valor de Futurs, que ofrece una plataforma modular que puede personalizar cada hospital y cada médico, es la mejor fórmula que tenemos ahora mismo para mejorar el cuidado de la salud en todos los frentes.

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